ūüďĚARTICULO: El volumen muscular de los isquiotibiales como indicador del rendimiento del sprint

En los deportes de equipo, la capacidad de aceleración es crucial para el rendimiento debido a movimientos cortos y multidireccionales que se requieren en estas actividades. Por el contrario, en los eventos de pista y campo, con distancias más largas, el rendimiento del sprint está determinado por la capacidad de aceleración y la velocidad máxima.

Aunque muchos factores pueden influir en el rendimiento del sprint, la literatura reciente ha demostrado que la capacidad de producir grandes cantidades de fuerzas de reacci√≥n horizontal del suelo (GRFs) es el predictor m√°s fuerte de la aceleraci√≥n y el rendimiento del sprint independientemente del nivel de rendimiento (Brughelli 2011, Morin 2015, Samozino 2016). La capacidad mec√°nica general para producir y aplicar fuerzas horizontales a lo largo del sprint est√° bien descrita por la relaci√≥n lineal inversa de fuerza-velocidad (FV) y la relaci√≥n parab√≥lica de potencia-velocidad (PV), que caracterizan los l√≠mites mec√°nicos de todo el sistema neuromuscular (Samozino 2016). Estas relaciones de FV individual describen los cambios en la generaci√≥n de fuerza horizontal con el aumento de la velocidad de carrera y se resumen en las siguientes variables: la fuerza m√°xima te√≥rica (F0), la velocidad m√°xima te√≥rica (V0) y la potencia m√°xima (Pm√°x) (Mendiguchia 2014, Samozino 2016). Como la relaci√≥n entre estas variables abarca toda la capacidad del sistema neuromuscular, incluye las propiedades de los m√ļsculos, las caracter√≠sticas morfol√≥gicas y los mecanismos neurales que sustentan el impulso de la unidad motora. Adem√°s, estas propiedades mec√°nicas del sprint integran la capacidad de un atleta dado para orientar la GRF horizontalmente (Samozino 2016).

Hacer un sprint es un patr√≥n de movimiento complejo en el que la masa corporal del atleta es impulsada hacia adelante por las fuerzas de propulsi√≥n producidas por las articulaciones de las extremidades inferiores (Sugisaki 2017). Se sabe que el volumen muscular (VM) es el principal determinante del torque articular en humanos (Fukunaga 2011), por lo que se puede plantear la hip√≥tesis de que el VM juega un papel importante en el rendimiento del sprint. Al comparar a los velocistas con la poblaci√≥n promedio, las diferencias en la musculatura son notables (Bex 2017, Handsfield 2017). Debido a que los m√ļsculos m√°s grandes producir√°n una mayor fuerza y potencia, se puede esperar que los m√ļsculos extremadamente grandes tengan ventaja para el rendimiento del sprint. Sin embargo, se debe tener precauci√≥n con esta afirmaci√≥n porque el agrandamiento de un m√ļsculo aumenta el momento de inercia del segmento y, por lo tanto, reduce la aceleraci√≥n angular de la extremidad para un torque articular dado (Handsfield 2017, Sugisaki 2017). Muchos estudios han investigado la relaci√≥n de la musculatura y el rendimiento en el sprint (Hoshikawa 2016 y 2010, Kubo 2011, Perez-Gomez 2008) utilizando el grosor muscular o el corte transversal del m√ļsculo (CSA), a menudo reportando relaciones positivas entre estas medidas y el rendimiento del sprint. No obstante, se sabe que los cambios en la forma del m√ļsculo no son uniformes a lo largo del mismo; esto destaca las limitaciones de una sola medida, que podr√≠a no ser suficiente para cuantificar con precisi√≥n los cambios hipertr√≥ficos (Ema 2013, Handsfield 2017). Por lo tanto, la adopci√≥n del VM, en lugar del grosor muscular o el CSA, como medida de la musculatura, puede proporcionar una evaluaci√≥n m√°s precisa de las adaptaciones al sprint y su relaci√≥n con el rendimiento (Sugisaki 2017).

En la literatura previa, a√ļn no se ha logrado un entendimiento claro con respecto a la musculatura del muslo y su asociaci√≥n con el rendimiento del sprint. Por ejemplo, Sugisaki y cols. (2011) y Tottori y cols. (2017) propusieron que la musculatura del cu√°driceps y de los aductores es ventajosa para el rendimiento del sprint. Por su parte Sugisaki y cols. (2017) relacionaron el VM de los isquiotibiales y los gl√ļteos con mejores tiempos de 100 m, y sin asociaci√≥n con el cu√°driceps y los aductores. Por el contrario, Bex y cols. (2017) compararon velocistas de √©lite con corredores de resistencia de √©lite y concluyeron que tener cu√°driceps e isquiotibiales m√°s grandes era un factor determinante del rendimiento del sprint. Sin embargo, la mayor√≠a de los estudios con respecto a la musculatura y el rendimiento en sprint comparan grupos (generalmente de sprinters y no sprinters) o establecen relaciones, pero no examinan ambos. Adem√°s, estudios previos que comparan a velocistas y no velocistas no han emparejado ambos grupos antropom√©tricamente (por altura o masa corporal), lo que puede haber sesgado los resultados: las diferencias en la musculatura pueden deberse a diferentes tipos de cuerpo m√°s que a adaptaciones al entrenamiento de la velocidad. Por √ļltimo, cabe se√Īalar que los deportistas de √©lite son muy dif√≠ciles de reclutar y los estudios de esta poblaci√≥n suelen realizarse con muestras relativamente peque√Īas. Comprender c√≥mo se adaptan los m√ļsculos del muslo a un entrenamiento de velocidad espec√≠fico y analizar el desarrollo de los m√ļsculos del muslo en velocistas altamente entrenados podr√≠a contribuir al dise√Īo de programas de entrenamiento complementarios mejorados en deportes basados en las carreras de velocidad.

Por lo tanto, Joan Aureli Cadefau de la Universidad de Barcelona (Espa√Īa), recientemente llev√≥ a cabo un estudio donde el prop√≥sito de esa investigaci√≥n fue determinar y comparar las propiedades mec√°nicas del sprint y el rendimiento de la carrera de sprint, as√≠ como los MVs de los muslos, entre hombres f√≠sicamente activos y velocistas de nivel nacional. Tambi√©n se investigaron las relaciones entre el VM del muslo y las propiedades mec√°nicas y el rendimiento del sprint.

Siete velocistas masculinos y 9 sujetos activos realizaron sprints de 40 m de esfuerzo m√°ximo. La velocidad instant√°nea se midi√≥ por radar para obtener la fuerza m√°xima te√≥rica (F0), la velocidad m√°xima te√≥rica (V0) y la potencia m√°xima (Pm√°x). Para la evaluaci√≥n del VM, se obtuvieron series de im√°genes transversales del muslo de cada sujeto mediante im√°genes de resonancia magn√©tica para cada uno de los m√ļsculos cu√°driceps e isquiotibiales y el grupo de m√ļsculos aductores.

Los velocistas fueron m√°s r√°pidos en 10 m (7%, tama√Īo del efecto [ES] 52.12, p <0.01) y 40 m (11%, ES = 3.68, p <0.01), con significativamente mayor V0 (20%, ES = 4.53, p <0.01) y Pm√°x (28%, ES = 3.04, p <0.01). Los velocistas ten√≠an cu√°driceps (14%, ES = 1.12, p <0.05), aductores (23%, ES = 51.33, p <0.05) e isquiotibiales (32%, ES = 2.11, p <0.01) m√°s grandes que los activos. El VM de los isquiotibiales se correlacion√≥ fuertemente con el tiempo de sprint de 40 m (r =-0.670, p <0.01) y V0 (r = 0.757, p <0.01), y moderadamente con la Pm√°x (r = 0.559, p <0.05).

Los velocistas fueron significativamente m√°s r√°pidos y tuvieron una mayor V0 y Pm√°x que los sujetos activos. Se encontr√≥ un VM m√°s grande en los muslos de los velocistas, especialmente en la musculatura de los isquiotibiales, y se encontraron fuertes correlaciones entre el VM de los isquiotibiales y las propiedades mec√°nicas del sprint y el rendimiento del sprint.

Aplicaciones pr√°cticas

Debido a que la comparaci√≥n entre grupos indic√≥ que los isquiotibiales eran el grupo de m√ļsculos del muslo m√°s desarrollado de los velocistas y el an√°lisis de correlaci√≥n mostr√≥ fuertes correlaciones con su volumen y rendimiento en el sprint, este estudio proporciona m√°s evidencia que respalda la noci√≥n de que la musculatura de los isquiotibiales juega un papel prominente en el rendimiento de sprint. Estos resultados, y el creciente cuerpo de investigaci√≥n relacionado con la musculatura de los isquiotibiales, resaltan la necesidad de que los profesionales se concentren en el entrenamiento apropiado para esta √°rea. Sin embargo, debe enfatizarse que las correlaciones y regresiones lineales no implican ¬ęcausa y efecto¬Ľ, por lo que concentrarse √ļnicamente en aumentar la musculatura de los isquiotibiales probablemente no conducir√° a un mejor rendimiento. Como se dijo anteriormente (Nuelll 2019), la carrera de velocidad es un patr√≥n motor muy complejo que requiere estrategias de entrenamiento muy espec√≠ficas. Por lo tanto, los entrenadores de la fuerza y del acondicionamiento deben tener en cuenta que la carrera de velocidad en s√≠ misma podr√≠a ser un est√≠mulo de entrenamiento crucial para inducir adaptaciones cr√≥nicas de la musculatura de los isquiotibiales, as√≠ como para mejorar el rendimiento.

FUENTE: https://g-se.com/el-volumen-muscular-de-los-isquiotibiales-como-indicador-del-rendimiento-del-sprint-bp-W60c4d2a86a8d2

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